Mar. Nov 30th, 2021
Manuel_Alonso

Fue una carrera, mi primera carrera. Estuvimos en el circuito de Albacete en 1994. No podía creer que ese hombre regordete que me dijo que era el jefe de Motorrad pudiera conducir una motocicleta con este aspecto de cualquier cosa que no fuera un piloto. Y resultó que competiríamos en la misma categoría, que entonces se llamaba Copa Trail / Mono4T. Él era un jugador regional y gané la carrera. El hombre regordete me suena como si fuera el tercero. ¡Vaya, no fue tan malo para alguien de su edad!

A partir de ese año, se desarrolló un vínculo deportivo / familiar entre -Manolo- y yo, lo que me llevó a correr unos años en el equipo de motociclistas que, como yo, se iniciaba en las carreras en ese momento. Nuestra primera experiencia seria juntos fue el Open Ducados en la categoría Supersport. No salió muy bien por varias razones, incluso salió mal, pero nuestra relación personal, incluido mi padre, con la familia de motociclistas fue más fuerte que todos los desacuerdos deportivos que tuvimos. Y lo mejor de todo, todos hemos aprendido de ello.

Después de ese año regular en 1995, Motorrad y yo nos separamos por un par de años, pero como suele decirme el hombre regordete, soy una motocicleta -prilot life-. Años más tarde, en 2003, volvimos a unirnos para conducir la Formula Extreme CEV con una nueva Ducati 999. Ayyyyy, qué año … Ese no fue el mejor año para correr con Ducati porque la desventaja de rendimiento en comparación con la japonesa de cuatro cilindros era demasiado, pero aún así siempre pensé que este año era mi mejor año como piloto, el más rápido que he conducido. Los tiempos que hice en 2003 siguen siendo respetables 7 años después. Y puedo encontrar una explicación para esto: el currículum que le faltaba a la bicicleta lo ingresó el equipo, no solo yo.

Porque en un equipo de carreras a veces hay cosas más importantes que el talento del piloto o la mejor moto: un ambiente familiar, de amigos de confianza y con ilusión. Y eso siempre lo he encontrado en el equipo de motociclistas. Creo que Manolo -vaaaale, no te voy a volver a llamar señor Chubby- nunca sintió la necesidad de enredarse en esas berenjenas y problemas que, al final, siempre son las carreras, y hasta hoy. Podría contentarse con tan solo gestionar esta red de tiendas de motos, la más grande de España, que ya sería más que manejable. Pero creo que su entusiasmo por las carreras, con sus lados buenos y malos, era y es ilimitado. Y esperemos que siga así durante muchos años, al menos 20. Por cierto, felicitaciones por el 19º aniversario de la motocicleta.

LOGOTIPO DE EMS

Por admin

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