Lun. Oct 25th, 2021

Ya es invierno y así lo demuestran las numerosas carreteras cerradas y las condiciones meteorológicas extremas que dificultan el motociclismo. El motociclismo de invierno no debe tomarse a la ligera, ya que hay una serie de circunstancias únicas que afectan tanto a la conducción como a la motocicleta en todo momento.

En invierno nos enfrentamos no solo a bajas temperaturas, sino también a fuertes vientos, lluvia, nieve e incluso hielo, que pueden provocar falta de agarre, averías y varios posibles riesgos.

También presentamos una serie de consejos útiles para nuestra motocicleta que siempre son útiles y que algunos conocemos o conocemos con sentido común, pero que a veces se olvidan.

1. Presión de los neumáticos: alta

En invierno, las temperaturas bajan drásticamente, lo que dificulta que los neumáticos se calienten y alcancen su temperatura de trabajo. De esta forma, y ​​a diferencia de verano, tenemos que llevar la presión más alta de lo normal, es decir al máximo que el fabricante nos permita inflar, para facilitar el calentamiento del neumático. Cuanta más presión tiene el neumático, más temperatura alcanza y cuanto más aire, más presión. Cuando tenemos nuestras ruedas con baja presión, el neumático tarda bastante en calentarse, puede que ni siquiera alcance su temperatura de funcionamiento, por lo que recomendamos inflar las ruedas dos o tres décimas más de lo normal.

2. Neumáticos de invierno.

Los neumáticos de invierno son una solución ideal, pero no siempre una solución posible, ya que solo se fabrican en tamaños para bicicletas de trail. Si tienes este tipo de neumático para el tamaño de nuestra llanta es sin duda una solución muy acertada.

Los neumáticos de invierno están diseñados para funcionar a temperaturas inferiores a 7 grados sin endurecerse ni agrietarse y para mantener las propiedades elásticas del caucho.

3. El truco loco: lleva siempre contigo un paquete de bridas.

A veces salimos de casa cuando el sol brilla y la temperatura es casi primaveral, pero en medio de nuestra ruta o viaje todo cambia radicalmente. ¿Cuántas veces nos ha pasado esto? más que un seguro. Por lo tanto, llevar un pequeño paquete de bridas como “cadenas” de emergencia puede salvarnos de más de una oportunidad.

Basta con colocarlos uno detrás del otro a lo largo del neumático. Tal vez no sirva de mucho, pero si usa un neumático muy deportivo o bastante resbaladizo, veremos ayuda adicional en condiciones de nieve o hielo.

4. Pastillas de freno de carretera.

Este es un consejo obvio y básicamente significa que equipamos nuestras ruedas con pastillas de freno para uso en vía pública o con una mezcla de agentes decapantes a bajas temperaturas. Es decir, quitar las pastillas de freno deportivas o circulares que probablemente usaremos en el verano para mejorar nuestro rendimiento de frenado, y montar pastillas de freno que no necesiten tanta temperatura para ofrecer su máximo agarre.

5. Cúpula de doble burbuja.

Puede parecer una tontería, pero la pequeña elevación de las cúpulas de doble burbuja por sí sola ayuda a redirigir el flujo de aire, lo cual es muy importante a muy bajas temperaturas, ya que así evitamos que el chorro de aire frío sea recogido directamente y por tanto se congele.

6. Ajuste hidráulico de la suspensión delantera o del aceite de la horquilla.

Otro aspecto que nos gusta olvidar: el aceite de horquilla. Esto se ralentiza en el frío, incluso puede volverse más denso y el rendimiento de la suspensión se deteriora, lo que conduce a la sobrecarga del neumático delantero. Para ello, un pequeño truco consiste en abrir el reglaje hidráulico de nuestra moto con unos “clicks” en invierno (unos pocos o lo que creas necesario, depende del tipo de suspensión en cuestión).

De este modo, nosotros contrarrestamos un poco de eso comportamiento lento Suspensión por bajas temperaturas. Si no hay un ajuste hidráulico, podemos cambiar el aceite a uno menos apretado en cualquier momento.

7. Lave la motocicleta con mucha más frecuencia.

En este último y no menos importante punto, recordemos la importancia de lavar la motocicleta incluso con más frecuencia en invierno que en verano. Debido a las bajas temperaturas, la mayoría de las carreteras están cubiertas en su mayoría de sal, que se adhiere a nuestra motocicleta y que solo podemos eliminar lavándonos con frecuencia. La sal es muy dañina para pintura y piezas metálicas sin tratar, por ser altamente corrosivo, así como cables y contactos eléctricos, a los que ataca por igual.

Si quieres saber más sobre cómo conducir en invierno o cómo equiparte, en moto1pro tenemos más informes al respecto.

Por admin

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